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Cinco preguntas que debes hacer al entrevistador

Hay quien piensa que las entrevistas de trabajo están concebidas a modo de interrogatorio: una persona pregunta y la otra responde. Y es cierto de que, en esencia, de eso se trata, de que el entrevistador extraiga del entrevistado tanta información sobre su solvencia profesional como sea posible.

Sin embargo, el responsable de selección espera también un cierto nivel de iniciativa por parte del entrevistado. Es más, en algunos casos un reclutador sagaz puede extraer tanta información de las preguntas del entrevistado como de sus respuestas, ya que las primeras suelen ser espontáneas, mientras que las segundas acostumbran a estar preparadas.

De entrada, cierto tipo de preguntas demuestran que el entrevistado está siguiendo la conversación y escucha lo que dice el entrevistador. Elimina el elemento interrogatorio de la situación y lo convierte en algo más parecido a un diálogo, en un intercambio de información algo más fluido y menos forzado.

Para conseguir ese efecto, las preguntas deben de ser pertinentes y realizarse en el momento oportuno, sin interrumpir al entrevistador. Las mejores son las que surgen de forma natural, al hilo de la conversación, aunque hay una serie de cuestiones relacionadas con el puesto que casi siempre es oportuno mencionar:

  • ¿Qué planes tiene la empresa de cara al futuro? ¿Qué función cumpliría yo dentro de esos planes?
  • ¿De quién depende el puesto al que opto? ¿Cuál sería mi responsable directo?
  • ¿Cuáles serían exactamente mis tareas? ¿Qué tipo de proyectos se me asignarían?
  • ¿Habría personas a mi cargo?
  • ¿Qué posibilidades de promoción existen?

Otra buena opción es dejarse guiar por los temas en los que el entrevistador hace más hincapié y mostrar interés por ellos. En cambio, no conviene preguntar, al menos en una primera entrevista por el salario, por las condiciones laborales o los días de vacaciones, a menos que sea el propio entrevistador el que pregunte por tus aspiraciones económicas.

Cuando la conversación está a punto de concluir es posible que en entrevistador te pregunte si tienes alguna duda y, si es así, resulta de lo más recomendable expresarlas. Y si no las tenemos, siempre podemos recurrir a lo más práctico e inmediato: ¿Cuál es la siguiente fase del proceso de selección? ¿Debo esperar una llamada sea cual sea el resultado de la entrevista?

La respuesta a las preguntas que realicemos no sólo nos convertirá en candidatos más proactivos sino que nos dará más información sobre la empresa en la que aspiramos a trabajar, lo cual, teniendo en cuenta que podríamos llegar a pasar en esa compañía una buena cantidad de nuestro tiempo, no sólo es conveniente, sino casi necesario.

Imagen: ©alexraths – Veer.com

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